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Rashid

A short story by Mercedes Pailles.

Rashid

Mercedes Pailles

Todo ello que estas buscando
tambien te esta buscando a ti.
Franz Kafka

El turbante blanco como aureola, por un instante tapó el ocaso, junto con todo el calor que me quemaba. Nada se acercaba al abrumante incendio sentido cuando reconocí a quien me lanzaba la primera piedra. Era él, mi amigo
Rashid. Mi piel adolorida, gime.


A veces me cruzaba con Rashid y mi alma se estremecía. Sin embargo,
nuestra opuesta religiosidad, en sus palabras, “mi falta de una”, nos había llevado a romper con nuestra amistad.


…..Unos días antes Rashid, me anunció a los cuatro vientos lo que profesaba. “hoy después del rezo, anunciaremos el nombre de la lapidada.” Aterrorizada, soñé en recoger todos los pedruscos posibles y desaparecerlos. Este imposible acto, me quito el hambre y el poder dormir. A la mañana siguiente, me dirigí a casa de Rashid y cuando lo tuve enfrente, le grité: ”¡así terminen con el cuerpo, su ausencia se volverá presencia y tu conciencia no te dará descanso!


Aquella tarde enumeraron con claridad el porqué de su muerte. Clamaban entre el listado, “ser una mujer perdida.” Enfatizando, “su muerte la redimirá de todo pecado.”
Por instantes deseaba ser parte del otro bando, del suyo. Ellos se oían tan seguros, convencidos. A mí, aún me hacía falta pertenecer. Sin embargo, yo, Fátima, otorgaba en casa un espacio para las niñas y sus lecciones de los sutras, dándole un profundo sentido a mi vida.


Después de la anunciada fecha de lapidación, a veces me cruzaba con Rashid, nuestra piel y alma, temblaban. Coincidíamos en tantas cosas, disfrutábamos de nuestra compañía. Con el paso del tiempo, nuestro estar, se volvió un espacio para ser. Me acostumbré, a sus posturas radicales. En ocasiones, nuestras discusiones, lo llevaban a tener una voz que desconocía; aun así, mi cariño se ensanchaba. Nunca imaginé que él, arrojaría la primera piedra.


Días antes, al escuchar el nombre de Fátima, mi propio apelativo, deseé con todas mis ganas, retroceder el tiempo para tener un instante a solas con él. El momento se me
concedió. ¿Casualidad, planeación? Solo él sabe. Nos encontramos afuera de la celda que me fue asignada. En la
distancia se oía el murmurar de mis custodios. Por algún sortilegio habían sido convocados lejos de los prisioneros y justo, mi amigo, había sido asignado a la vigilancia. La noche sin luna, no permitía ningún tipo de claridad. Los dos en un
arrebato de entrañas, nos abrazamos, en lo que fue un instante y una eternidad. Me desprendí de Rashid.

A la mañana siguiente, yo sola me encaminé al paredón. Mientras veía regados por el piso, los pedruscos lanzados por la multitud rabiosa y deseosa de justicia. Al sentir los fardos lacerantes y untados con sangre de mi sangre; silencié mis
gemidos. Encontrando consuelo y refugio en mi respiración.


Minutos antes de ser depositada sobre mi arenosa tumba, yo Fátima fui arrastrada entre el coro de hombres, mientras mi cuerpo inscribía sobre la arena la
palabra, libertad.


Con lentitud y acercándose a mí, Rashid, entre sus manos sostenía una sola galga, la blancura de su turbante me encegueció. Intentó tocarme y enredándose en mi
hiyab; su aroma se enroscó a mi cuello.


El camino de pronto se desdibujó. La sangre embravecida me bañaba con una urgencia de alcanzar vida; mientras la historia de amistad apoderándose de mí, se desangraba.
Traspasé mi cuerpo, mientras memoria, esqueleto y el rojo del atardecer, lo veían parado frente a mí; su olor a cardamomo me embriagaba entremezclándose con los
estertores de mi alma. Recorriendo mi contorno, sus ojos se llenaban de horror; Rashid se agachó, como lo hacía al inclinarse en sus rezos. Oí un lamento enmarañando entre su voz y profundidad; me llamaba. Mientras la eternidad
acomodándose en otro mundo, y el susurro de una plegaria, me cubrían.


Un sutra volviéndose zumbido, fue llevándome lejos, muy lejos de ahí. Minutos después, con paso lento y doloroso, él se levantó, cerciorándose de mi muerte.

Mercedes Pailles

Has a Master´s degree in Occupational Therapy, Psychomotricity and Pedagogics. She is a teacher of Infant Massage. She also worked as an Educational consultant and gave national and international workshops.

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